Aceite para camiones, maquinaria pesada y agro: qué cambia respecto al auto
Los motores diésel de camiones, tractores y maquinaria pesada trabajan en condiciones muy distintas a las de un auto: más horas seguidas, cargas más altas y, sobre todo, mucho más hollín generado por la combustión diésel. Por eso el aceite que necesitan es diferente, aunque comparta la góndola con los aceites de auto.
El gran problema: el hollín
Los motores diésel modernos generan partículas de hollín que terminan mezcladas en el aceite. Un aceite de auto común no está diseñado para mantener esas partículas en suspensión sin que se aglomeren y formen barro o tapen conductos. Los aceites para diésel pesado llevan aditivos dispersantes específicos para este trabajo.
Las normas que hay que mirar
| Norma API | Uso |
|---|---|
| CI-4, CI-4 PLUS | Motores diésel de camiones y agro de generación anterior a EGR de última tecnología |
| CJ-4 / CK-4 | Motores diésel modernos con sistemas de post-tratamiento de emisiones más exigentes |
| CH-4 | Todavía presente en flotas más antiguas o de menor exigencia |
A esto se le suma, igual que en los autos, la viscosidad SAE (muy frecuentemente 15W40 en climas templados, aunque hay líneas sintéticas 10W40 o 5W40 para equipos más modernos).
Agro: un caso particular
En tractores y cosechadoras conviven varios sistemas que a veces comparten el mismo aceite (motor, transmisión, hidráulico), y otras veces requieren productos específicos:
- Aceite de motor: igual lógica que los camiones (CI-4/CK-4 + viscosidad adecuada al clima de trabajo).
- Aceites universales para tractor (UTTO/STOU): pensados para lubricar motor, transmisión e hidráulico con un solo producto, muy comunes en maquinaria agrícola.
- Aceites hidráulicos dedicados: cuando el fabricante exige un fluido específico para los sistemas de dirección e implementos.
¿Cada cuánto se cambia?
En uso pesado los intervalos se miden generalmente en horas de trabajo más que en kilómetros, y varían mucho según el equipo y las condiciones (polvo, temperatura, carga). Como referencia general, entre 250 y 500 horas es habitual en motores diésel de trabajo agrícola con aceite mineral o semisintético, pudiendo extenderse con líneas sintéticas de mayor especificación — siempre según lo que indique el manual del equipo.
¿Ya sabés qué aceite necesitás?
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